Grupos electrógenos diésel y a gas: ¿en qué se diferencian?

Los dos tipos de grupo electrógeno más extendidos en el mercado son los generadores accionados por motores diésel y los accionados por motores a gas.

Aparte del combustible que los alimenta, poseen otras características distintivas que los hacen ser más o menos idóneos en función del uso que queramos darles.

Veamos cuales son.

Generadores diésel

La fiabilidad de un clásico

Los grupos electrógenos de motor diésel son desde hace mucho tiempo un estándar en el mercado. Su buena reputación es fruto de una gran flexibilidad de aplicación, tanto industrial como doméstica, y de su robustez y fiabilidad.

Este tipo de grupo electrógeno puede ser usado en aplicaciones de potencia principal, de cogeneración o de emergencia y son totalmente autónomos, por lo que pueden funcionar en lugares que no cuentan con ninguna red de suministro energético.

Generadores diésel: la fiabilidad de un clásico. ¿Qué ventajas los han hecho tan populares?

  • Se trata de equipos portátiles, y alimentados por un combustible de fácil acceso y más económico que la gasolina.
  • Son equipos robustos y fiables, capaces de asegurar muchas horas de funcionamiento al año.
  • El gasoil es un combustible que da un alto rendimiento a los equipos que lo utilizan, ya que se quema a una temperatura más alta que la gasolina.
  • El gasoil es a su vez muy seguro, ya que es menos inflamable que otros tipos de combustible.

La principal desventaja de los generadores móviles, como en el caso de cualquier máquina que incorpore un motor diésel, es que provoca unos elevados niveles de emisión de gases contaminantes. Por ello, los generadores diésel móviles actuales incorporan un sistema de filtrado antipartículas adicional que asegura su conformidad con la legislación vigente. da un alto rendimiento a los equipos que lo utilizan, ya que se quema a una temperatura más alta que la gasolina. El gasoil es a su vez muy seguro, ya que es menos inflamable que otros tipos de combustible.

Grupos electrógenos de gas natural

Energía limpia y económica

Los generadores con motor de gas han ido ganando mucha popularidad debido a su gran fiabilidad, economía y sostenibilidad.

Este tipo de grupo electrógeno puede usarse como fuente principal, en cogeneración o como fuente de emergencia, y su motor puede estar alimentado por Gas Natural Licuado (GNL) o por Gas Licuado del Petróleo (GLP). Este último es un combustible gaseoso obtenido de la destilación del petróleo.

Los grupos electrógenos de motor de GNL obtienen su combustible de la red de distribución de gas natural, mientras que los grupos de GLP funcionan conectados a un depósito que será necesario rellenar periódicamente.

¿Cuáles son las ventajas de los grupos electrógenos a gas?

  • Son más respetuosos con el medio ambiente ya que el gas produce menos emisiones que otros combustibles no renovables (como el carbón, el gasóleo o la gasolina).
  • Su fuente de alimentación es económica ya que el gas es el combustible más asequible, solo superado por el carbón (que no es una opción por su alto nivel de emisiones).
  • Se trata de grupos electrógenos de alta eficiencia para la cogeneración.
  • Cuando están alimentados por la red subterránea de gas natural, el suministro de combustible no está condicionado por las inclemencias meteorológicas o por los problemas en las infraestructuras de comunicación (que sí condicionan a los grupos electrógenos diésel, que piden un repostaje periódico).
  • Son equipos de alta compatibilidad y aplicación, ya que es posible instalarlos en lugares remotos usando depósitos de alta capacidad.
  • Son generadores muy silenciosos.

En cuanto a las desventajas de este tipo de grupo electrógeno, cabe destacar que:

  • Los generadores de gas natural (GNL) no son tan autónomos como los de motor diésel, ya que es imprescindible conectarlos a la red de distribución.
  • En el caso de equipos conectados a la red (GNL), hay que tener en cuenta que cualquier catástrofe o desastre natural puede afectar a los sistemas de suministro.
  • Requieren de un mantenimiento más puntual y de mayor complejidad.
  • El gas es un combustible altamente inflamable y tiene un mayor riesgo de incendios que el gasóleo.
  • El motor y el sistema de control presentan una mayor exigencia, por lo que el precio final del producto puede encarecerse.

¿DIÉSEL O GAS?

Elegir un tipo u otro de generador es una decisión que implica tener en cuenta múltiples variables, algunas de ellas no siempre evidentes.

En Genesal Energy asesoramos a nuestros clientes y les ofrecemos la solución que mejor se adapta a su proyecto.

Contacta con nosotros para obtener más información en:

consultas@genesal.com +34 900 730 124

Temperatura y altitud: cómo afectan a la potencia de un generador

En determinadas condiciones ambientales, los grupos electrógenos suelen sufrir pérdidas de potencia. Prevenirlo nos permitirá asegurar el máximo rendimiento de nuestro equipo.

Todos los motores y alternadores son capaces de dar lo máximo cuando operan en condiciones ambientales estándar o poco exigentes. Pero cuando deben funcionar en entornos con temperatura ambiente elevada o a gran altitud sobre el nivel del mar, pueden ver reducidas sus capacidades.

Los fabricantes de motores, por ejemplo, suelen certificar un rendimiento siempre que no se superen unas determinadas cifras (generalmente, los 25ºC de temperatura y los 400 metros de altitud sobre el nivel del mar). Superados esos valores, el usuario debe tener claro que, muy probablemente, el motor no va a rendir al máximo.

Esa pérdida de potencia en función de la temperatura y la altitud se conoce como derating o desclasificación de potencia. Y es algo que debe tenerse muy en cuenta a la hora de dimensionar un grupo electrógeno.

Rendimiento de los grupos electrógenos a gran altura

Tal y como nos ocurre a los seres humanos a medida que nos elevamos por encima del nivel del mar, la falta de oxígeno y la menor presión afectan al rendimiento de los grupos electrógenos.

La altitud afecta sobre todo a los motores atmosféricos, que dependen de la presión atmosférica para que el aire llegue correctamente a los cilindros. En emplazamientos por debajo de los 1.000 metros sobre el nivel del mar, este tipo de motores ya sufre pérdidas de potencia de hasta un 10%.

Ese fenómeno no se produce en el caso de los motores turbo, ya que su turbina es capaz de contrarrestar el déficit de aire. Gracias a ello, a 1.000 metros sobre el nivel del mar, este tipo de motores sigue rindiendo a máxima potencia.

El alternador también sufre a mayor altitud, ya que con menos aire tiende a sobrecalentarse. En general, la mayoría de fabricantes aseguran que los alternadores no pierden potencia hasta los 1.000 metros sobre el nivel del mar. Por encima de ese valor, la pérdida de potencia media suele ser de un 3% por cada 500 m de altitud.

Rendimiento de los grupos electrógenos a altas temperaturas

En general, la temperatura afecta a los motores de los grupos electrógenos a partir de los 40ºC. A partir de esa temperatura ambiente:

  • El aire ya está muy caliente y su calidad deja de ser la óptima para que, al mezclarse con el combustible, se produzca una buena combustión. Eso genera pérdida de potencia.
  • El combustible puede llegar al motor a demasiada temperatura y la combustión no se efectuará en las condiciones idóneas.
  • Disminuye la eficiencia de los sistemas de refrigeración. Por tanto, si el radiador no está correctamente dimensionado, el grupo electrógeno puede dejar de funcionar por un exceso de la temperatura del agua.

En cuanto al alternador, éste también se ve afectado por las altas temperaturas. La mayoría de fabricantes aseguran la potencia de sus alternadores siempre que éstos operen bajo los 40°C de temperatura ambiente. A partir de ahí, el derating en un alternador suele ser de un 3% por cada 5ºC de más.

La importancia de la previsión

Por todo ello, a la hora de dimensionar un grupo electrógeno es crucial tener muy claras las condiciones ambientales en las que éste va a operar, esto es: los límites inferiores y superiores de temperatura ambiente y de presión barométrica en el lugar de emplazamiento, y la altitud sobre el nivel del mar en el que va a estar situado el equipo.

Con esa información clara, los ingenieros podemos prever y contrarrestar los efectos de la desclasificación de potencia, seleccionando los motores y alternadores más adecuados para cada equipo.

Si tu proyecto va a desarrollarse en condiciones ambientales extraordinarias, en GENESAL ENERGY podemos asesorarte y dimensionar tu grupo electrógeno para que nada reste potencia a tus ideas.

Riesgos y consecuencias de utilizar grupos electrógenos a baja carga

¿Cómo podemos detectar que algo va mal?

Los grupos electrógenos están diseñados para trabajar a su máxima potencia y por eso su correcto cuidado y mantenimiento es esencial para que lo hagan de forma óptima. Todos los equipos deben trabajar, al menos, al 50% de su carga de energía, y su uso continuado a porcentajes inferiores –a baja carga– es contraproducente y puede tener graves consecuencias.

“Hemos visto motores trabajando 24 horas de forma continuada a una décima parte de su carga y colectores de escape con huecos de seis centímetros reducidos a un centímetro por la carbonilla y el aceite acumulados”, explica Guillermo Docampo, director técnico de Genesal Energy.

¿Por qué el funcionamiento a baja carga de un modo repetido y continuo causará un aumento del consumo de aceite? En realidad, cuando un motor funciona con poca carga no llega a alcanzarse la temperatura ideal de operación del motor. De este modo, se favorece el paso de aceite a la parte alta del pistón al no realizarse un buen ajuste entre el conjunto pistón-aros-camisa debido a la falta de dilatación, con el consiguiente aumento de consumo de aceite, pasando más fácilmente entre las guías de válvulas y los vástagos debido a una mayor holgura al no calentarse lo suficiente.

Principales síntomas de que algo va mal

Hay que estar en alerta cuando:

  1. El motor desprende aceite mezclado con combustible por el colector de escape –incluso por la salida del escape– o por el silenciador.
  2. Hay derrame de aceite, goteo de aceite muy oscuro como quemado.
  3. Cuando el escape expulsa humo blanco, se aprecia más humo del habitual o sale hollín por la salida del escape al exterior directamente.
  4. Las válvulas y tuberías están atascadas por la suciedad (presencia de carbonilla).

Efectos negativos de la baja carga:

  1. Grandes acumulaciones de hollín (carbonilla) en los pistones, en los surcos de los aros de los pistones, las válvulas y el turbocargador. Si después el motor funciona a carga completa los pistones pueden bloquearse por un mal engrase.
  2. Las bajas temperaturas darán como resultado una insuficiente combustión del combustible que causará la dilución del aceite lubricante y pérdida de propiedades del mismo, al bajar parte del combustible al aceite.
  3. Pulido de las camisas de los cilindros. Desgaste excesivo.
  4. El combustible no consumido y el aceite lubricante penetrarán también en el múltiple de escape y eventualmente saldrán a través de las juntas de este, siendo muy evidente –casi escandaloso- por su aspecto quemado, por lo que mancha bastante.  (fotografía interior)

Cómo prevenir los fallos más habituales y reducir al máximo los riesgos.

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La importancia del perfil de carga y consumo de un grupo electrógeno

Conocer bien el perfil de carga que necesitamos alimentar es fundamental para dimensionar la potencia de un grupo electrógeno.

La energía que maneja un grupo electrógeno no es un valor absoluto y estático. Su nivel tiende a fluctuar acorde con determinados factores y procesos, y lo hace de un modo distinto en cada tipo de equipo.

De ahí que calcular la potencia que necesita un grupo para funcionar no sea una operación simple. Hay que contemplar variables que, si no se tienen en cuenta, pueden ocasionar problemas serios en nuestra instalación.

Por ejemplo, una sobrecarga en alguna de las fases podría provocar sobre calentamiento y desequilibrios de tensión. Y esto puede ocasionar daños en el generador y en los equipos conectados a éste.

Arranque: el primer escalón de carga

Hay que tener en cuenta que un grupo electrógeno se verá limitado durante su arranque por lo que denomina first step load o primer escalón de carga, o sea: la carga inicial total transitoria que es capaz de sobrellevar el grupo electrógeno hasta alcanzar su régimen estable con unas variaciones transitorias de voltaje y frecuencia.

Por eso es importante verificar la placa de características de los equipos conectados al grupo electrógeno, y conocer los posibles efectos transitorios que éstos puedan sufrir durante sus procesos de arranque.

Algunos equipos como bombas o motores con variadores, por ejemplo, pueden incrementar temporalmente su intensidad durante su puesta en marcha.

Así mismo, elementos como los SAI (sistemas de alimentación ininterrumpida), pueden generar distorsiones armónicas que deben estar contempladas en nuestros cálculos.

¿Qué parámetros influyen a la hora de dimensionar las cargas?

  1. El primer parámetro a contemplar es el perfil de carga.
 Como hemos señalado, algunos equipos experimentan subidas de intensidad transitorias durante el arranque. Con esto en mente, pondremos especial atención en las siguientes cargas:
  • Sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS/SAI). 
La potencia nominal de su alternador se sobredimensiona dependiendo de la instalación.
  • Grandes cargas de motores. Pueden incrementar la potencia de arranque hasta 6 veces, dependiendo del tipo de arranque.
  • Cargas de iluminación (con especial atención al alumbrado de vapor de sodio y halogenuros metálicos).
  • Sistemas con variadores de frecuencia (VFD). Éstos pueden provocar un sobredimensionamiento desde un 40 a un 100%.
  • Otras cargas especialmente sensibles a transitorios y variaciones de tensión y frecuencia.
  1. Otro factor que tendremos en cuenta es el tipo de arranque del motor en cuestión. Esto se debe a que cada tipo de arranque exige una corriente de arranque determinada, superior a la corriente nominal del equipo. Así encontramos que:
  • Motores eléctricos con arranque estrella triángulo: su “corriente de arranque” será igual a 3 veces la corriente nominal o de trabajo.
  • Motores de arranque directo: demandan 6 veces la corriente nominal.
  • Motores de arranque con variador de frecuencia: hay que prestar especial atención a su hoja de características ya que normalmente es configurable la rampa y el incremento de velocidad.

Otros aspectos importantes a valorar

Para acabar de realizar todo este cálculo de potencia con la máxima exactitud, se debe prestar también atención a otras variables como:

  • El factor de potencia en el arranque.
  • La potencia en el arranque.
  • El factor de potencia nominal.
  • La potencia nominal
  • La eficiencia
  • El número de arranques.

En definitiva, este es un cálculo en el que debemos ser muy rigurosos. Para no tener sorpresas, es vital conocer perfectamente el perfil de carga que manejamos y su comportamiento. Todo, con el objetivo de que el grupo electrógeno alimente siempre a una carga equilibrada, que no genere picos inesperados.  

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10 Beneficios de tener un grupo electrógeno

En un mundo cada vez más dependiente de la energía, la tecnología y los datos, contar con un suministro eléctrico fiable y sostenible es prioritario. Eso es, precisamente, lo que nos aportan los grupos electrógenos.

Pero las virtudes de estos equipos van más allá de lo obvio y merece la pena conocerlas. Hemos elaborado una lista con sus 10 beneficios básicos, para que ninguno de ellos se quede en el tintero.

¿Cuáles son los principales beneficios de tener un grupo electrógeno?

  1. Suministro eléctrico sí o sí: Los grupos electrógenos están pensados para que siempre, pase lo que pase, dispongas de energía eléctrica.  Eso significa que los problemas en la red eléctrica dejan de ser críticos para ti, ya que estás constantemente respaldado por una solución de generación autónoma y 100% eficaz.
  2. Adiós a las pérdidas: contar con el respaldo de un grupo electrógeno en tu negocio te permite olvidarte de las pérdidas de tiempo y productividad que suponen los cortes de suministro eléctrico.
  3. Más autonomía, más posibilidades: cuando usas una solución de energía distribuida como un grupo electrógeno dejas de depender de las limitaciones que te impone la infraestructura de red eléctrica. Eso significa más tranquilidad y, sobre todo, más libertad a la hora de proyectar y dejar volar tus ideas de negocio.
  4. Te permite más movilidad: los grupos electrógenos permiten tener suministro de energía en zonas que no disponen de red eléctrica. Por tanto, eliminan barreras a la hora de mover proyectos y contribuyen al desarrollo de áreas remotas o desfavorecidas.
  5. Tu proyecto siempre manda: actualmente, los grupos electrógenos se diseñan a medida de las necesidades del cliente y de las particularidades de su proyecto. Según lo que requieras, podrás escoger: entre motores alimentados por diferentes combustibles, entre grupos estáticos o móviles, híbridos o marinos y con diversos perfiles de entrega de potencia y de uso.
  6. Una capa extra de seguridad: Las consecuencias de un corte eléctrico van más allá de la productividad. Un repentino “apagón” puede causar graves averías en nuestros dispositivos y máquinas, y eso es algo que evitamos si tenemos el respaldo de un grupo electrógeno de emergencia.
  7. Contribuye a la sostenibilidad: frente al gran impacto de las emisiones de las termoeléctricas, los grupos electrógenos ofrecen un modelo de producción energética que permite, cada vez más, dejar la mínima huella ambiental. Actualmente son tendencia los grupos alimentados por combustibles con bajas emisiones de CO2, como el Gas Natural o el Gas Licuado de Petróleo (GLP). Además, hablamos de equipos poco ruidosos, que no producen contaminación acústica.
  8. Es una inversión rentable: un grupo electrógeno va a darte un servicio  valiosísimo y lo va a hacer durante mucho tiempo. Sin duda, con el uso y mantenimiento adecuados, contarás con una inversión segura a largo plazo.
  9. Producción energética más eficiente: se calcula que las pérdidas de electricidad en la red de transporte y de distribución española suponen más del 8% de toda la producción disponible. Usando soluciones de generación distribuida como los grupos electrógenos, disminuimos esas pérdidas. Y, además, contribuimos a evitar sobrecargas en la red en las horas de más demanda.
  10.  Ahorras en el consumo: los grupos electrógenos te permiten reducir costes, ya que te ayudan a gestionar la demanda eléctrica de la forma más económica. Por ejemplo, puedes usarlos como respaldo en horas puntas para evitar excesos de consumo. De ese modo, se calcula que puedes ahorrar hasta un 40% en esa franja horaria.

 

En definitiva, un grupo electrógeno aporta tranquilidad, abre un gran abanico de posibilidades de negocio y lo hace de un modo eficiente y sostenible.

¿Crees que puede ser una solución interesante para ti?

En Genesal Energy tenemos una dilatada experiencia en el diseño de grupos electrógenos personalizados, y estamos aquí para ayudarte a hacer realidad tu proyecto.

 

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Pasos para seleccionar un grupo electrógeno

Pasos para seleccionar un grupo electrógeno

Seleccionar correctamente un grupo electrógeno es clave para no perder eficiencia y durabilidad.

Cada proyecto energético supone un reto distinto y unos requisitos diferentes a cumplir, el dimensionamiento eléctrico cada día es más complejo.

Antaño el cálculo del dimensionamiento se basaba en la suma aritmética de potencias y con unos factores de corrección del factor de potencia según el número de motores que hubiese en la instalación, el tipo de consumo era más sencillo, se acercaba más al resistivo puro o había consumos que podían serlo en sí mismos. A día de hoy esto es impensable, los aparatos eléctricos que se conectan a una instalación tienen una carga de componentes electrónicos muy elevada, lo mismo que facilita el uso de estos aparatos, hace que la generación de la energía sea más compleja con la aparición de armónicos y de consumos inductivos y capacitivos.

Es por ello que los comerciales de GENESAL ENERGY reciben una formación técnica continua y el apoyo cercano del departamento de ingeniería para ofrecer al cliente una solución óptima.

Si se hace un análisis centrado en lo que a potencia se refiere, se puede centrar este análisis en dos casuísticas: seleccionar un grupo electrógeno sub-dimensionado o sobre-dimensionado.

  • Si lo sub-dimensionamos: el principal problema desde el punto de vista del usuario final será la falta de potencia, se le estaría reclamando al grupo electrógeno una potencia para la que no ha sido diseñado, lo que podría provocar una caída de tensión, una caída de velocidad del motor lo que llevaría al alternador a sufrir una caída de frecuencia, un sobrecalentamiento debido a que la intensidad de salida del alternador supera su dimensionamiento y podría afectar al revestimiento de los aislantes desde el punto de vista eléctrico.

Desde el punto de vista mecánico provocaría un aumento de temperatura de trabajo del motor, un aumento de desgaste de componentes internos y vibraciones, cabe recordar que el punto de trabajo óptimo del motor se encuentra entre un 70% y un 80%.

  • Si lo sobre-dimensionamos: para entender el problema del sobredimensionamiento debemos ponernos en un símil, el motor del grupo electrógeno está trabajando en las mismas condiciones que el de un coche subiendo una pendiente. Si sobre-dimensionamos el motor de un generador, también está trabajando fuera de la horquilla del 70% – 80% que se nombraba antes como su punto óptimo.

El principal problema en este caso es mecánico y todo ello deriva al resto de problemas, al estar trabajando fuera de rango y por debajo del umbral óptimo de carga, habrá una disminución de la temperatura de trabajo, esto llevará a que la combustión sea peor, afectando así a la admisión y sistemas anticontaminación tales como filtros y válvulas, provocará humaredas en el escape, expulsando partículas en suspensión e inquemados.

¿Cuáles son las claves para seleccionar un grupo electrógeno adecuado?

Encontrando la justa medida

El paso inicial y más básico es definir qué equipos se conectarán al grupo electrógeno y conocer la entrega de potencia necesaria para el proyecto. En otras palabras, saber cuál es la suma de la potencia de todos los dispositivos eléctricos que será necesario alimentar, aplicando en los casos en los que sea posible las tasas de simultaneidad y atendiendo siempre a los requisitos y necesidades del cliente.

Pero una simple operación matemática no nos dará información suficiente. Existen otros factores que debemos tener en cuenta, ya que afectan al resultado de ese cálculo. Éstos tienen que ver tanto con aspectos técnicos, como de uso y ambientales.

Es necesario tener un control muy minucioso de las grandes cargas existentes en la instalación, motores eléctricos, iluminación por lámparas de descarga o LED, son consumos eléctricos complejos de suministrar ya que cuentan con transitorios que pueden provocar consumos punta de fracciones de segundo que equipos mal diseñados no sean capaces de alimentar.

Dimensionando el equipo electrógeno

Para dimensionar el grupo electrógeno y decidir su configuración, el equipo de ingenieros tomará como base el proyecto eléctrico, mecánico o de obra civil. Éste define:

  • La potencia necesaria y tipos de consumo para cubrir las necesidades presentes y futuras.
  • Los elementos que debe incorporar el equipo (arranque manual o automático, operación en paralelo con otros equipos o con la red pública, insonorización, depósitos de combustible auxiliar, calefactores, etc.).
  • Las normativas legales a cumplir (eléctrica, ruido, emisión de gases y partículas, normativa de circulación en caso de grupos móviles).
  • El lugar donde serán instalados el o los equipos (bajo techo, intemperie, elevación sobre el nivel del mar, ambientes polvorientos, etc.).

Una vez que el grupo de ingenieros de GENESAL ENERGY, cuenta con esta información, comenzará en la elaboración de su proyecto para cumplir sus necesidades, adaptándolo así no solo a los requerimientos técnicos sino también al uso que el grupo electrógeno va a recibir.

Aplicación y frecuencia de uso

Algunos usos pueden requerir márgenes de seguridad en cuanto a potencia, no es lo mismo suministrar potencia continua para alimentar una carga eléctrica constante y sin interrupciones (Grupos COP), que hacer lo mismo pero con potencia eléctrica variable (Grupos PRP-STP) o dar respuesta a casos de emergencia o standby (Grupos ESP). Es por ello que para seleccionar un grupo electrógeno es necesario hacer una definición correcta de las necesidades energéticas que se le requerirán, para poder ofrecer una solución a la medida de sus necesidades.

Condiciones ambientales

El emplazamiento donde se instala el grupo electrógeno es determinante, en GENESAL ENERGY, contamos con soluciones para:

Altitud de la instalación

Este factor puede resultar sorprendente pero si no se tiene en cuenta es capaz de echar por tierra todo un trabajo de ingeniería. Los motores necesitan oxígeno para poder funcionar, la concentración de oxígeno disminuye según aumenta la altitud a la que se encuentra trabajando lo que provoca que las mezclas dentro de la cámara de combustión resulten más pobres en oxígeno, disminuyendo así la potencia del motor hasta un 10% en los primeros 1000 m si son motores con aspiración atmosférica. Si son motores turbo a esta altura no hay pérdida de potencia.

Tipo de carga que necesitamos alimentar

Otro de los pasos clave para dimensionar la potencia requerida en un grupo electrógeno es conocer qué tipo cargas va a alimentar. Hay que tener en cuenta que algunos equipos (bombas o motores con variadores) sufren incrementos de intensidad transitorios durante el arranque.

Merecen especial atención las siguientes cargas:

  • Sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS/SAI).
    La potencia nominal del alternador se sobredimensiona dependiendo de la instalación.
  • Grandes cargas de motores.
    Pueden incrementar la potencia de arranque hasta 6 veces, dependiendo del tipo de arranque.
  • Cargas de iluminación.
    Sobretodo el alumbrado de vapor de sodio y halogenuros metálicos y actualmente la iluminación LED por la cantidad de transitorios que genera la circuitería que los compone.
  • Sistemas con variadores de frecuencia (VFD).
    Pueden provocar un sobredimensionamiento desde un 40 a un 100 %.
  • Cargas especialmente sensibles a transitorios, que tengan electrónica de potencia o que como un ordenador puedan tener muchos componentes electrónicos.
  • Cargas que para su funcionamientos necesiten variaciones de tensión y frecuencia.

Corriente de arranque necesaria para hacer frente a un corte de energía

Ésta variará en función del tipo de arranque del motor. La regla general es:

  • Motores eléctricos con arranque estrella triángulo: la “corriente de arranque” es igual a 3 veces la corriente nominal o de trabajo.
  • Motores de arranque directo: necesitaremos 6 veces la corriente nominal.
  • Motores de arranque con variador de frecuencia: hay que prestar especial atención a su hoja de características ya que normalmente es configurable la rampa y el incremento de velocidad.

Potencia de emergencia necesaria

Este es otro factor crucial, en caso de emergencia, la potencia necesaria para el arranque simultáneo de varios equipos siempre será mayor que la necesaria para el arranque secuencial que se da en un escenario de correcto funcionamiento (por encima de un 30% más).

Para calcular esa potencia de standby o emergencia aplicaremos un factor de 0,8 a la potencia máxima calculada.

Zonas que deben continuar con iluminación básica

Para determinar este valor, multiplicaremos la cantidad total de fuentes lumínicas por el consumo de cada una de ellas.

Una vez valorados todos estos factores, tendremos una idea del tamaño del equipo que necesitamos instalar.

Como hemos visto, dimensionar un grupo electrógeno es un proceso complejo.

Por ello, lo idóneo es que éste recaiga manos expertas. En Genesal Energy contamos con más de 20 años de experiencia en el sector de la energía distribuida. Y seguimos innovando para ofrecer a nuestros clientes soluciones personalizadas de máxima eficiencia.

Ejemplo: ¿Cómo estimar la potencia del grupo electrógeno?

Finalizaremos con un ejemplo sobre como seleccionar un grupo electrógeno, centrándonos en cómo estimar la potencia de un grupo electrógeno para un edificio de apartamentos de 12 pisos con los siguientes equipos a respaldar:

  • 1 Ascensor de 15 kW: arranque con variador de frecuencia (VF), 380V.
  • 2 bombas de agua: 10 HP c/u, arranque estrella-triángulo (E-T), 380V.
  • 1 bomba caldera: 5 HP arranque directo (DOL), 380V.
  • 1 escala presurizada para incendios: 15 HP, arranque directo (E-T), 380V.
  • Iluminación pasillos comunes: 5,5 kW (55 fuentes de 100 W c/u), 220V.
  • Iluminación Hall de acceso: 1,5 kW (15 fuentes de 100 W c/u), 220V.
  • Portón acceso vehículos: 0,5 kW, arranque directa (DOL), 220V.

A continuación, haremos el cuadro de cargas y se definirán las potencias de arranque de cada equipo. Para este caso, veremos el escenario con más demanda para el cálculo del grupo electrógeno: uno con ascensor y otro con la escala presurizada, ya que ambos no funcionan en forma simultánea.

SOLICITA EL CUADRO DE CARGAS

Ahora te hemos puesto este ejemplo, pero cada proyecto es único.  Solicita nuestro cuadro de cargas en el formulario de abajo si quieres más información sobre escoger la potencia óptima para un grupo electrógeno.

La puesta en marcha, el mejor protocolo de seguridad de los grupos electrógenos

Genesal realiza cada año más de 600 puestas en marcha, la mayoría fuera de España.

Comprobar que los niveles de aceite, combustible o refrigerante son los óptimos, que las entradas de aire son las correctas o que la máquina llega a su destino en las mismas condiciones en las que ha salido de fábrica, son tan solo algunos de los pasos del protocolo técnico previo a la puesta en marcha de cualquier grupo electrógeno, un chequeo tan exhaustivo como imprescindible que en Genesal  Energy coordina Guillermo Docampo con la maestría que le otorgan sus 40 años de experiencia en el sector energético.

Desde la fundación de Genesal, hace casi 25 años, Docampo y todo el equipo de ingenieros de pruebas, conoce al dedillo cada máquina que se diseña y construye en la fábrica porque su trabajo consiste precisamente en eso, en que nada falle, en supervisar que el grupo que adquiere un cliente, que se crea a la medida de sus necesidades, está en perfectas condiciones antes de la entrega definitiva. “Nuestro servicio es como el de la ITV, nosotros somos los que damos la conformidad”, cuenta.

La puesta en marcha es, por tanto, fundamental para evitar problemas posteriores, para minimizar y descartar riesgos. Mientras que en los grupos electrógenos estándar –como los diseñados para dotar de energía a una granja o un hotel– los pasos previos para realizar con éxito el arranque son relativamente sencillos, en el caso de los grupos especiales (centrales nucleares, hospitales o centrales de ciclo combinado, entre otras instalaciones) la situación es completamente diferente por las propias características del grupo.

Si en los grupos estándar es relativamente frecuente que el departamento de postventa asuma esta labor –“un buen manual de instrucciones y unas nociones básicas son, la mayoría de las veces, suficientes”, indica el experto– en las máquinas especiales, el protocolo es diferente: “Al lugar siempre se traslada un equipo de Genesal o técnicos que han recibido formación previa impartida por nuestro personal”, subraya Guillermo Docampo

Más de 40 países

A nivel global, el número de puestas en marcha realizadas por Genesal Energy supera las 600 al año, lo que supone casi una media de dos al día, aunque el porcentaje varía mucho en función del mapamundi. A nivel nacional, el 30% de los servicios de Genesal Energy incluyen las puestas en marcha, pero el porcentaje se dispara en el mercado internacional donde en países como Perú ya representan el 95%.

En realidad, las propias características de los grupos que se venden fuera de España (muchos de ellos especiales) explican este elevado número de puestas en marcha. “Siempre es conveniente que los procesos de supervisión y arranque los lleve a cabo la empresa fabricante porque nosotros y nuestros servicios técnicos conocemos mejor que nadie el producto”, puntualiza Docampo, que a lo largo de su carrera ha llevado la energía de Genesal a más de 40 países.

Colombia, Ecuador, Sudáfrica, Ghana, Arabia Saudí, Georgia o Qatar forman parte de la amplia cartera de clientes internacional de Genesal, donde el servicio de puesta en marcha siempre suele ir incluido.

Cursos de formación

Sin duda, la formación es una herramienta básica de trabajo a la hora de las puestas en marcha, para que las labores de supervisión y control que requieren estos chequeos se realicen con total garantía.

De este modo, Genesal imparte para este fin una media de cuatro cursos anuales en su sede central de Bergondo (A Coruña), aunque sus programas también incluyen planes y sesiones de formación en el extranjero, dando clases al personal que va e estar en contacto con el grupo electrógeno o al personal vinculado a Genesal que se encargará de las labores de mantenimiento.

Los cursos son muy necesarios para tener un conocimiento exhaustivo de la máquina y, por tanto, para comprobar que todo está ok. Necesitamos garantizar el funcionamiento de los equipos en periodos de emergencia y para esto es fundamental un buen mantenimiento del equipo, para lo que se necesita una formación adecuada”, subraya Docampo.