Regulación de velocidad. Potencia sin altibajos.

Lo que le pedimos a un grupo electrógeno es una entrega de potencia estable. Y una velocidad constante del motor es clave para conseguirla.

Decía el célebre arquitecto suizo Le Corbusier que las máquinas son “un útil extraordinario de perfección”. No obstante, la experiencia nos dice que ni siquiera las máquinas más sofisticadas son perfectas. Aunque los sistemas mecánicos estén diseñados para ser equilibrados y rendir en base a unos parámetros óptimos, hay que tener en cuenta que siempre existen factores que pueden alterar su efectividad.

La velocidad de un motor, por ejemplo, puede verse afectada por caídas de tensión o sobretensiones. Y en el caso de los grupos electrógenos, estas variaciones son críticas ya que la velocidad del motor condiciona directamente la frecuencia de funcionamiento del mismo.

Como es lógico esto puede suponer un problema, ya que lo que nos interesa de un generador es que éste sea capaz de mantener la potencia lo más estable posible entorno a un valor determinado.

¿La buena noticia? Todo está previsto, y la tecnología nos ofrece soluciones para que los motores no pierdan nunca el compás.

Regulando una respuesta sólida

Actualmente, los motores que montan los grupos electrógenos incorporan un regulador de velocidad. 

La función de este regulador es detectar cualquier desequilibrio en la velocidad del motor y hacer que ésta vuelva rápidamente a su régimen óptimo.

Gracias a este dispositivo, el motor de nuestro equipo mantendrá siempre una cadencia constante. De este modo, el grupo electrógeno será capaz de atender siempre a los requisitos de la carga y nos proporcionará la potencia que necesitamos obtener.

Aparte, el regulador de velocidad actúa como dispositivo de seguridad, ya que protege al motor de regímenes de revoluciones excesivos que pueden causar averías en el motor.

Genesal Energy: motores fiables

En GENESAL ENERGY proporcionamos grupos electrógenos diésel equipados con motores regulados de tres tipos:

  • Motores con regulación mecánica.
  • Motores con regulación mecánica y regulación electrónica incorporada.
  • Motores electrónicos.

Todos ellos están diseñados para recuperar la frecuencia de funcionamiento, tanto después de una aplicación de un impacto de carga, como de una caída repentina de la misma.

La respuesta a la caída de frecuencia dependerá:

  1. De la inercia del propio motor.
  2. De la inercia del alternador.
  3. De las características que le conceda el AVR (Automatic Voltage Regulator) instalado.

Así mismo, en los motores de regulación de velocidad mecánica aplicamos un parámetro llamado “caída de velocidad” o “droop”. Este parámetro representa el porcentaje de sobrevelocidad que el motor lleva cuando está operando sin carga con respecto a la velocidad nominal (a plena carga). Una vez lo hemos calculado, podemos configurar el motor para que éste se estabilice rápidamente cuando se le aplica una carga.

Todo regulador exige un periodo de tiempo definido para actuar. En Genesal Energy realizamos todos los ajustes y test necesarios para asegurar que los reguladores controlan correctamente el régimen del motor y la frecuencia del generador. De ese modo, damos una respuesta fiable a las solicitaciones de nuestros clientes.

Descubre cómo configurar tu grupo electrógeno